domingo, 10 de abril de 2011

What happiness means to me

El domingo salí a entrenar con el objetivo de llevarme algunas fotos de mi recorrido de los fines de semana: parque Jauregibarria, y seguir hacía la ITV.

Iba oyendo Amy Mc Donald, y me encantó pasar por zonas del recorrido, que con un día gris, lluvioso, fresquito, hicieran que valorase, aún más, que vivo en el paraíso.
Sé que hay gente que sigue pensando en Zornotza como el cruce,pero, ellos se lo pierden. Es uno de esos sitios que te piden pasear para descubrir su encanto.
Cuando paso por algunos sitios, lo tengo claro: These beautiful places means happiness to me.
Aqui os dejo algunas fotos.


 Este tramo me encanta. Me gusta el perfil de la iglesia, el parque.... normalmente no hay ni Dios cuano paso por el parque, y esa sensación de soledad me gusta. Con niebla y xirimiri, aún más.
Esta curva marca la diferencia entre laborables y fines de semana: solo puedo seguir por el bidegorri los findes.
Hay dos razones: Tiempo, porque no soy capaz de madrugar más para hacer más km, pero mi querida costilla está presionando ligeramente para que eso cambie ahora que amanece antes.
La otra razón es puramente de seguridad. No conozco a ninguna mujer que se atreva a pasar por ahí de noche. Lo hemos comentado varias, muchas, y es una de esas zonas que bajo un análisis de prespectiva de género se calificaría como "peligrosa".
Guti siempre me dice que aquí no nos va a pasar nada, nunca, que corramos tranquilas..... pero el miedo es libre.

A lo largo del recorrido vas bordeando el río, y es una lástima, porque vivimos completamente de espaldas al río. Algo así como Bilbao hasta la década de los 80.
Creo que es una asignatura pendiente del pueblo: recuperar el río de sus orillas industriales, urbanas, de ferrocarril..... hay que dando la vuelta a todas esas heridas del progreso.
Por eso puedo elegir mirar la suciedad en el río, los polígonos industriales con entorno muy poco friendly, pero prefiero mirar el verde, maravilloso, vivo, radiante, protector.
Los árboles que acompañan y protegen, los caminos que se pierden en la vista.... estoy absolutamente convencida de que lo malo lo podemos cambiar, y que merece más, mucho más la pena, pensar en positivo, y disfrutar de lo que tenemos bonito, precioso....




Creo que me voy a pirar a recorrerlos una vez más, y dentro de un ratito os cuento que bien se corre a la orilla del Danubio, en Hungría.

Hasta dentro de un ratito.

Muxus

Mooky

No hay comentarios:

Publicar un comentario